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Cómo instalar un suelo laminado

Cómo instalar un suelo laminado

La renovación del suelo es una de las reformas que mayor impacto tiene sobre la estética de una vivienda o local. Dadas las molestias que esta reforma implica los fabricantes han creado suelos muy resistentes de apenas unos milímetros de espesor, que puede ser instalados sin levantar el anterior.

A la hora de instalar un suelo laminado la tarea suele recaer en profesionales, aunque el sistemas de clic hacen que cada vez más usuarios se animen a instalarlos ellos mismos.

Qué es un suelo laminado

En el usuario común es frecuente confundir los suelos laminados con otros suelos de madera; como el parqué, tarima flotante y lamas vinílicas; por lo que conviene conocer las necesidades y características del espacio donde será instalado, seleccionando la mejor opción. Los suelos laminados son una opción económica que imita con gran éxito la madera natural. Están compuestos por:

  1. Una capa resistente a la humedad.
  2. Un panel de fibras de alta densidad.
  3. Una fotografía impresa de la madera.
  4. Una capa superior sintética transparente, generalmente de resinas de melamina, resistente al desgaste.

El parqué por contra en un suelo con madera real con un grosor mínimo de 2,5 milímetros y que por tanto (a diferencia del suelo laminado que es una fotografía) se puede acuchillar. La tarima flotante son suelos de parqué con instalación flotante, es decir, no van pegados al suelo.

En cuanto a su resistencia, los suelos laminados, se clasifican en función de su resistencia a un test de abrasión, en el que se somente al suelo a frotados con una rueda con lija. Así pues en función de su resistencia podemos encontrar cinco categorías, establecidas por la norma BS EN 13329:2000:

    • AC-1: más de 900 vueltas.
    • AC-2 más de 1800 vueltas.
    • AC-3: más de 2500 vueltas.
    • AC-4: más de 4000 vueltas.
  • AC-5: más de 6500 vueltas.

Imagen post cómo instalar un suelo laminado

Los profesionales con experiencia no recomiendan usar categorías inferiores a la AC-3 aunque el usuario se sienta tentado por la diferencia de precio. Según la intensidad de paso podemos recomendar:

    • AC-3: lugares de poco tránsito como el dormitorio y vestidores.
    • AC-4: lugares de tránsito medio-alto como el recibidor, pasillos y salones.
  • AC-5: lugares de tránsito alto como comercios y oficinas.

En cuanto a la calidad del suelo laminado existe también una clasificación que nos guía a la hora de elegir el suelo más adecuado en función de su uso. De este modo encontraremos:

    • Clase 21: uso doméstico moderado.
    • Clase 22: uso doméstico general.
    • Clase 23: uso doméstico intenso.
    • Clase 31: uso comercial moderado / doméstico intensivo.
    • Clase 32: uso comercial normal / doméstico intensivo.
  • Clase 33: uso comercial intensivo / doméstico intensivo.

Qué necesitamos para instalar un suelo laminado

Materiales para instalar un suelo laminado

Una vez hemos seleccionado nuestro suelo laminado vamos a necesitar:

    • Aislante y capa antihumedad.
    • Adhesivo de montaje.
    • Cantidad adecuada de láminas.
    • Rodapiés.
  • Perfiles de transición o remate.

Herramientas para instalar un suelo laminado

En cuanto a las herramientas necesitaremos:

    • Clavadora.
    • Escuadra metálica.
    • Flexómetro (cinta métrica).
    • Ingletadora.
    • Ingletes.
    • Cuñas.
    • Lápiz.
    • Martillo. o maza.
    • Sierra de calar / sierra circular.
  • Multiherramienta.

Cómo instalar un suelo laminado

Preparación de la superficie

El primer paso para instalar un suelo laminado será la preparación de la superficie. Seguiremos los siguientes pasos:

  1. Retirar los zócalos o rodapiés: dependiendo del material será más fácil o difícil quitarlo. Los de madera suelen estar clavados o encolados por lo que retirarlos es sencillo, bastará con hacer palanca. Si son de obra tendrás que usar maceta, cincel y cortafríos. Otra opción es dejarlos y recubrirlos con rodapiés diseñados para cubrir el antiguo zócalo.
  2. Repara e iguala la superficie inferior de la pared: al retirar el rodapié es corriente descubrir o provocar imperfectos en la pared. Lo adecuado es repararlos y alisar la superficie con pasta o masilla ayudándonos de una espátula.
  3. Nivelar el suelo: comprueba que el suelo está nivelado. En el caso de detectar variaciones mayores a 2 milímetros nivela con una capa de pasta autonivelante, dejándola secar completamente antes de seguir con la instalación del suelo laminado.

Instalación del aislamiento

El siguiente paso es la instalación de una barrera antihumedad y aislamiento cubriendo la totalidad del suelo y trozo de la pared que cubrirá el rodapié. La instalación de esta barrera es obligatoria, según lo recogido en la norma UNE 56810.

Existen diferentes tipos de aislantes siendo la más habitual la espuma de polietileno  o polipropileno con una base de film que actúa como barrera antihumedad. Debemos buscar que tenga al menos 2-3 milímetros de grosor. Además de su función aislante esta capa evita el típico ruido de claqueteo de las tarimas.

Imagen post cómo instalar un suelo laminado

Un fenómeno clásico de los suelos de tarima es que nos cargamos de electricidad estática y sufrimos calambrazos. Para evitarlo podemos elegir una base aislante antiestática, que es similar a la anteriormente descrita pero con una capa metalizada y que debemos colocar de cara al suelo laminado. Esta capa deriva la electricidad estática generada por la persona que camina a la base aislante.

Cuando instalemos el aislante no debemos montar las piezas ya que se formarían escalones, usando para unir las piezas usaremos cinta de sellado para la instalación de bases.

Instalación del suelo laminado

Una vez instalada la capa de aislamiento procederemos a colocar las lamas del siguiente modo:

  1. Colocar las cuñas de distancia: nos aseguraremos de que las lamas tengan una separación de la pared de al menos 8 milímetros. Esta separación es dejada para que al dilatarse la lama no se levante el suelo y no será visible, puesto que quedará oculta por el rodapié.
  2. La lama de arranque no debe ser menor de 20 cm. y colocaremos el lado «macho» cara a la pared. Colocando la lama en direcciones diferentes cambiará por completo la apariencia de la habitación, siendo lo habitual colocarla en la misma dirección que la entrada de luz, puesto que crea un efecto de amplitud. En el caso de pasillos es aconsejable colocarlas en el sentido de paso, ya que de lo contrario estrechamos  visualmente el espacio.
  3. Completamos la primera fila midiendo la distancia hasta la pared y cortando las lamas si es necesario. Para ello marcaremos la lama con ayuda de la escuadra y procederemos a cortarla con nuestra sierra caladora o sierra circular.
  4. Colocamos la segunda fila y sucesivas encajando los machihembrados. Los modernos sistemas de clic no necesitan adhesivo para unir las piezas y basta encajarlas inclinando la pieza 45º y dejarla caer. Si es necesario ayúdate con el tensor de lamas y el martillo para asegurarte de que quedan perfectamente unidas.

Para la instalación del suelo laminado en las zonas donde haya marcos de puerta es muy recomendable usar una maquina multiherramienta junto con un accesorio de cuchilla. Éstas son muy versátiles dadas todas sus aplicaciones, pero en este caso son muy prácticas para rebajar la madera del marco a la medida exacta con cortes limpios y sin dañar los materiales. De este modo podremos colocar la lámina de parqué justo por debajo del marco y así conseguir un acabado perfecto.

Cómo cambiar suelo laminado

Fijar el rodapié

Una vez colocado el suelo debemos instalar los nuevos rodapiés.

  1. Mediremos la distancia desde el marco de la puerta (aquel que no queda oculto al abrirla)  a la esquina, cortando si es necesario con nuestra ingletadora eléctrica.
  2. Si la extensión de la pared exige unir dos o más rodapiés realizaremos también los cortes a inglete, ya que de este modo las uniones quedarán perfecta y se notarán menos.
  3. Para fijar el rodapié a la pared usaremos una clavadora, fijando un clavo cada 40-60 cm. Otra opción es hacerlo silicona presionando sobre la pared segundos.
Ideas para un trastero útil y ordenado

Ideas para un trastero útil y ordenado

El trastero suele ser uno de los espacios más desaprovechados de la vivienda. El desorden consecuencia de guardar infinidad de objetos, muchos de uso muy esporádico, hace que no aprovechemos el potencial de almacenamiento que nos ofrece un trastero útil y ordenado. Además estos espacios sufren con frecuencia ciertos problemas que conviene prevenir, para que los objetos almacenados no se deterioren.

LO PRIMERO: DESALOJAR Y LIMPIAR

Para tener un trastero útil y ordenado lo primero que debemos hacer es deshacernos de objetos que no usemos y que están ocupando espacio. Cuando contamos con un trastero tendemos a acumular y no tirar cosas que, en otras circunstancias, no guardaríamos. Una regla útil a la hora de valorar qué objetos guardamos, y cuáles no, es reflexionar si lo hemos usado en el último año, si la respuesta es negativa es muy probable que no lo uses nunca, así que… ¡dónalo!

Una vez tenemos el trastero vacío conviene afrontar una limpieza del mismo. Como es muy probable que esté lleno de polvo es muy recomendable que durante el desalojo nos equipemos con guantes y mascarilla, y que nos ayudemos de un aspirador portátil para limpiarlo. Los aspiradores de HiKOKI son más manejables para estos espacios pequeños y nos va a permitir aspirar baldas, armarios y rincones con más comodidad.

REHABILITAR EL TRASTERO

El siguiente paso será realizar las reparaciones pertinentes, siendo lo más habitual el cambio de solería y repintado.

En cuanto a la sustitución de la solería conviene elegir un material resistente y fácil de limpiar, no poroso, para evitar que queden manchas por derrame de líquidos.

Con respecto a la pintura es aconsejable elegir una pintura antihumedad, que son transpirables, y seleccionar un color claro o blanco, que dará mayor sensación de claridad y amplitud.

Si son visibles canalizaciones podemos ocultarlas mediante falsos techos y paredes de pladur, un material económico y de muy fácil instalación.

CREAR UN TRASTERO ÚTIL Y ORDENADO

  • ORGANIZAR EL ESPACIO

Aprovecha la altura para crear un trastero útil y ordenado instalando estanterías. Elige estanterías de melamina, resistentes a la humedad, o metálicas.  Existen diversas opciones que se adaptan al espacio y singularidades del techo (buhardillas, bajos de escaleras, etc.), como las estanterías en kit, modulares o sistemas de cremalleras y cartelas.

Otra opción es elegir armarios de resina que además de mantener organizados nuestros objetos los protege de la suciedad. En el caso de que almacenemos herramientas que requieran un plus de seguridad (sierras, fresadoras, tronzadoras, etc.) mejor en un armario de seguridad.

  • ORDENAR EL TRASTERO

Algunos consejos para mantener ordenado nuestro trastero son:

    1. Clasifica los objetos por tipos y usos (ropa, herramientas, deportes,…) y guárdalos todos juntos.
    1. Coloca los objetos más pesado en el nivel inferior de la estantería dentro de cajas de plástico.
    1. Los objetos que usemos con mayor frecuencia debemos colocarlos en las baldas intermedias, preferiblemente a la vista.
    1. Usa cajas transparentes para ver el contenido sin tener que abrirla. Si no tienes pega una etiqueta que te ayude a conocer qué objetos contiene.
  1. Haz una limpieza anual y deshazte de los objetos que no hayas usado desde hace un año.
Ideas y consejos para renovar el cuarto de baño

Ideas y consejos para renovar el cuarto de baño

La reforma del cuarto de baño es uno de los proyectos más habituales a la hora de actualizar una vivienda. Es un proyecto sencillo y al que se encuentran muy acostumbrados los profesionales, aunque los propietarios suelen percibirlo como complejo y dificultoso. Contar con ideas y consejos para renovar el cuarto de baño, para asesorar a nuestro cliente, puede ayudarle a visualizar con mayor claridad el proyecto y reducir su estrés durante las obras.

PLANIFICACIÓN DEL PROYECTO

Partir de una buena planificación del proyecto es esencial, ya que nos va a permitir clarificar la profundidad de la reforma y coordinar adecuadamente los trabajos. Este último aspecto optimizará el tiempo y nos permitirá finalizar el proyecto en el menor plazo posible.

Si se va a renovar el baño conviene asesorar al propietario en la conveniencia de cambiar la fontanería si tiene más de 15 años, especialmente en el caso de que la instalación esté realizada con tuberías de plomo o acero galvanizado (prohibidos por la actual legislación). Este cambio prevendrá costes futuros devenidos por el deterioro de las instalaciones, lo que nos obligaría a sustituir no sólo la instalación, también la azulejería, losas, etc. que haya que retirar para realizar la reparación.

Otro consejo que podemos proporcionar al propietario es la instalación de una llave de paso general en el baño y otra por cada sanitario. Este pequeño incremento en el coste de obra permitirá cerrar el flujo de agua en caso de avería del sanitario o rotura de cañería, sin necesidad de cortar por completo el suministro de agua.

DISTRIBUCIÓN DEL BAÑO

A la hora de renovar el baño una de las tareas más importantes es determinar la distribución del mismo, ya que tiene un impacto directo en la comodidad de uso y capacidad de almacenamiento.

Como consejos generales a tener en cuenta podemos mencionar:

  • INODORO Y BIDÉ

Para un uso cómodo debemos dejar al menos 30 cm. de espacio a cada lado de estos sanitarios.

En cuanto a la distribución debemos evitar que estos sanitarios se encuentren enfrentados a la puerta, de forma que los veamos frente por frente al abrir el baño. Si la vivienda cuenta con un único baño, pero es amplio, una magnífica idea es crear un espacio separado entre estos sanitarios y la zona de aguas. Esto va a permitir usar simultáneamente el baño a más de un miembro de la familia.

  • LAVABO

Debe situarse a una altura en torno a los 80-90 cm del suelo. Debemos tener en cuenta que en la pared irán instalados mecanismos eléctricos e iluminación, por lo que debemos cumplir la normativa de seguridad eléctrica  y situarlos al menos a 1 metro de la bañera o ducha, siempre y cuando las dimensiones del baño lo permitan.

  • DUCHA O BAÑERA

La elección de ducha o bañera depende en gran medida de los gustos de cada persona. La ducha puede ocupar un espacio más reducido, por lo que es más indicada para cuartos de baño pequeños, y resulta más práctica si en la vivienda habitan personas mayores. Por contra las bañeras son más versátiles, estéticas y resultan más prácticas para familias con niños y animales de compañía.

  • VENTILACIÓN

Dado que se trata de un espacio con alta humedad es clave tener en cuenta la ventilación para evitar la aparición de moho en juntas de azulejos y pintura.  Si el baño no cuenta con ventana, cosa común en viviendas verticales, es aconsejable instalar un extractor a la entrada del conducto de ventilación.

Si vamos a optar por un extractor automático (encendido con interruptor) es aconsejable que este tenga un interruptor exclusivo. De forma que no se encienda en caso de no ser necesario por el mero hecho de dar luz al baño. Otra opción muy útil son los extractores con temporizador con los que no hay problema, en caso de olvido de desconexión, al salir del baño

Debemos tener en cuenta también las medidas de seguridad en cuanto a distancia de la bañera y ducha, igual que con cualquier otro elemento eléctrico.

TRABAJOS DE DEMOLICIÓN

Consistirán en remover sanitarios, eliminación de azulejos y solería, así como retirada y preparación de las canalizaciones de tuberías y desagües. En estos trabajos las herramientas electroportátiles, como martillos demoledores, reducirán el esfuerzo físico y tiempo empleado.

INSTALACIONES Y ALBAÑILERÍA

Tras los trabajos de demolición y desescombro se llevará a cabo la realización de instalaciones de tuberías y electricidad, para finalmente pasar a los trabajos de albañilería con la colocación de suelos y azulejos.

A la hora de colocar los azulejos es aconsejable ayudarnos de un mezclador eléctrico, puesto que la utilización de esta herramienta hará que obtengamos una masa homogénea sin grumos ni aire.

La aplicación con capa fina es un trabajo de mayor calidad ya que no quedan huecos vacíos, sin masa, tras el azulejo/losa. Ello previene que la cerámica o piedra se rompa por un golpe accidental o al ser perforada para colgar los accesorios.

CONSEJOS ESTÉTICOS

Aunque la elección de azulejos, solerías y saneamientos depende de los gustos y presupuesto de cada cliente podemos ofrecerle orientación, de forma que obtenga el mejor resultado posible. Algunos de estos consejos son:

ILUMINACIÓN

    • Opta por bombillas LED ya que alcanzan su total potencial lumínico de forma inmediata y su consumo eléctrico es menor.
  • Dispón de puntos de luz en el techo e iluminación en el espejo sobre el lavabo. Respecto a estos últimos es mejor situarlos a los lados, en lugar de encima, ya que evitaremos sombras que hacen «mala cara».

EN BAÑOS PEQUEÑOS

    • Los sanitarios suspendidos, y cisternas encastradas, aligeran visualmente el espacio.

    • Aconseja colores claros y evita composiciones recargadas.

    • Los espejos de gran formato ayudan a ampliar visualmente el espacio.

  • A la hora de elegir mampara mejor una de vidrio transparente, ya que no reduce el espacio visualmente.

Cómo reformar una buhardilla

Cómo reformar una buhardilla

Abandonadas durante decenios como espacios de almacenaje y cuarto de herramientas la buhardilla ha pasado a ser considerada un espacio atractivo por su singularidad arquitectónica. Conocer cómo reformar una buhardilla dadas las especiales necesidades de este espacio de la vivienda nos permitirá crear un espacio confortable y bien aprovechado.

ORIENTACIÓN DE LA REFORMA

El paso fundamental previo para saber cómo reformar una buhardilla es tener claro qué uso vamos a hacer de este espacio. Debemos ser conscientes de que se trata de un espacio difícil y en consecuencia su rehabilitación queda bastante condicionada por nuestra idea de uso.

Las posibilidades de uso son infinitas ya que podemos crear cuartos de recreo, nuevos dormitorios o incluso un pequeño apartamento para invitados. En estos dos últimos casos será conveniente instalar un baño, por lo que deberemos contemplar las instalaciones de agua en nuestro proyecto de obra.

Uno de los elementos que hacen tan atractivas a las buhardillas es la singularidad de sus techos inclinados. Sin embargo esta característica representa dificultades a la hora de adecuar el espacio que deberemos tener en cuenta. Ten en cuenta que como mínimo el techo debe tener una altura de 1,50 metros pero que es aconsejable tener 2,50 metros de altura en las zonas de paso, para circular cómodamente.

Para evitar la sensación de estar en un espacio pequeño y agobiado un consejo general será tratar de dejar espacios diáfanos, con la menor tabiquería posible, de forma que obtengamos un espacio visualmente amplio y limpio. Deberemos también de prestar una gran atención a la iluminación.

QUÉ TENER EN CUENTA PARA REFORMAR UNA BUHARDILLA

Una vez tengamos claro el uso que daremos a nuestra buhardilla debemos tener en cuenta una serie de mejoras y reformas comunes, que deberemos emprender en cualquier caso.

MEJORAR EL ACCESO

Va a ser importante mejorar la escalera de acceso ya que en muchas ocasiones encontraremos que se trata de escaleras estrechas, ahorra espacios o escamoteables. Estos tipos de escaleras son adecuados para una buhardilla de uso ocasional pero no resultan prácticas para un uso frecuente, además de resultar peligrosas e incómodas para niños y personas de edad avanzada.

Lo ideal será instalar una escalera recta o de ¼ de giro, con peldaños anchos para subir y bajar cómodamente. Si el espacio no nos lo permite podemos instalar una escalera de caracol con peldaños de poca altura, para facilitar el ascenso y descenso.

MEJORAR EL AISLAMIENTO

Una buhardilla mal aislada resulta ruinosa en términos de coste energético. Se trata de un espacio susceptible de ser frío en invierno y caluroso en verano por insolación de la cubierta.  A la hora de elegir el espesor del aislante debemos tener en cuenta la región en dónde nos encontramos y en dónde se ubica la casa. Los materiales no hidrófilos como la lana de roca y lana mineral ayudarán también contra la humedad, aspecto importante, dado que sobre la cubierta caerá agua proveniente de lluvias y nieves.

CLIMATIZAR LA BUHARDILLA

Hemos mencionado la importancia de trabajar el aislamiento a la hora de reformar una buhardilla y también debemos tener en cuenta la climatización.

En el caso de no extender a este espacio un sistema centralizado de climatización podemos optar por instalar splits de aire acondicionado. Una de las ventajas de las buhardillas es que nos facilitan crear la salida de humos de estufas y chimeneas, que crean un ambiente acogedor además de proporcionar un calor más confortable.

Para evitar la fuga de calor/frío, por el hueco de la escalera, es recomendable instalar una puerta de acceso al comienzo o final de la misma. Elige un modelo con cristal, más ligeros visualmente, que permita el paso de la luz a la escalera y asegúrate de que el sistema de apertura resulte cómodo y seguro.

INSTALAR SUELOS

De las diferentes opciones que existen en el mercado los suelos de madera y laminados son las opciones más confortables, aunque los suelos vinílicos también constituyen una buena opción. Estos últimos son más económicos y fáciles de instalar, pudiéndose encontrar en una gran variedad de estilos que imitan madera.

Para la instalación de estos tipos de suelo las herramientas que necesitarás serán prácticamente sólo una sierra caladora, ingletadora, martillo y pistola de silicona.

ELEGIR E INSTALAR LA CARPINTERÍA

A la hora de reformar una buhardilla, si hemos diseñado un espacio con habitaciones independientes, debemos tener en cuenta que la instalación de las puertas va a estar también condicionada por el espacio disponible. Una buena idea es la instalación de puertas correderas, que ocupan menos y resultan más prácticas en espacios pequeños.

Respecto a la carpintería de ventanas vamos a tener en cuenta que posiblemente se trate de ventanas abiertas en un plano en ángulo, y por tanto pueden recibir una gran cantidad de insolación en verano. Para evitar un calentamiento excesivo en las meses cálidos, así como para evitar pérdida de calor en invierno, debemos seleccionar ventanas con rotura de puente térmico.

PINTURA

En los proyectos para reformar una buhardilla se sigue como consejo general optar por colores claros, que amplían visualmente el espacio. Puedes integrar techo y paredes pintando del mismo color, o si tienes la suerte de contar con un techo a gran altura pintarlo de un tono oscuro. Esta última opción reducirá visualmente la altura y hará destacar la singularidad del techo.

Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

Contar con los elementos de seguridad adecuados para el trabajo con herramientas electro-portátiles o a motor es un requisito para proteger al profesional en el desempeño de su labor. Su utilización previene accidentes y riesgos para la salud del operario por lo que su uso y disponibilidad en la empresa son muy importantes.

Podemos definir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas acudiendo a la definición de EPI (equipo de protección individual) que establece el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo. Según lo establecido por la legislación un equipo de protección individual es «cualquier equipo destinado a ser llevado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin».

La misma ley establece una buena categorización de elementos de seguridad para el trabajo y cuáles usar en el desempeño de trabajos en sectores que pueden requerir la utilización de maquinaria y herramientas. Atendiendo pues a esta clasificación podemos distinguir entre:

  • Protectores de la cabeza.
  • Protectores del oído.
  • Protectores de los ojos y la cara.
  • Protectores de las vías respiratorias.
  • Protectores de manos y brazos.
  • Protectores de pies y piernas.
  • Protectores de la piel.
  • Protectores del tronco y del abdomen.
  • Protección total del cuerpo.

Dentro esta clasificación podemos encontrar diversos EPIS. Su variedad viene marcada por el tipo de trabajo a desempeñar por el profesional, que deriva en una serie de riesgos:

    • Físicos: que se dividen en mecánicos, térmicos, eléctricos, radiación y ruido.
    • Químicos: aerosoles, líquidos, gases y vapores.
  • Biológicos: bacterias, virus, hongos y antígenos.

En el caso de los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas nos encontraremos frecuentemente con riesgos físicos y químicos.

Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

A la hora de elegir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas debemos, previamente, analizar dos puntos.

    1. Cuáles son los riesgos a los que nos expondremos.
  1. Qué características deben reunir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas. Por ejemplo si disponemos de guantes de seguridad anticortes pero vamos a realizar tareas con riesgo químico, como derrame de líquidos abrasivos, no constituirá un elemento de seguridad válido.

Una vez analizados pasaremos a seleccionar nuestros EPIS. A continuación encontrarás una lista con los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas más comunes para el desempeño de trabajos profesionales:

  • Protectores para la cabeza.
    • Cascos protectores: deben ser usados por operarios de construcción y obras de ingeniería y jardinería, sobre todo en trabajos de altura. También cuando usemos clavadoras.

  • Protección del pie.
    • Calzado de protección y seguridad: existen una amplia variedad en el mercado, en el caso de manejo de herramientas deberemos hacer uso de calzado que proteja el pie de lesiones por caídas de objetos, para jardinería, podemos usar calzado que también nos proteja de un posible corte con una motosierra. Los modelos antideslizantes están también indicados en el caso de que operemos en tejados o superficies deslizante

  • Protección para los ojos y la cara.
    • Gafas de protección y pantallas: debemos usarlas siempre que realicemos trabajos de soldadura, desbaste con amoladoras, clavadoras y otras herramientas en la que puedan salir despedidos fragmentos o se genere polvo en suspensión.

  • Protección del las vías respiratorias. Los equipos de protección respiratoria son recomendables en el caso de trabajos con pistola, amoladoras, lijadoras o que generen polvo.
    • Protección del oído.
      • Orejeras y protectores del oído: siempre en trabajos que generen un nivel elevado de ruido, como uso de amoladoras, sierras, caladoras, sopladores, cortasetos y desbrozadoras.

  • Protección de brazos y manos.
    • Guantes: deben ser empleados cuando hagamos uso de herramientas de corte, tratamiento de superficies y  trabajos eléctricos.

  • Protección del tronco y abdomen.
    • Mandiles y ropa de protección: a utilizar cuando se realicen trabajos de corte y desbastado que puedan generar chispas y trabajos de soldadura.

Cómo diseñar un espacio de trabajo

Cómo diseñar un espacio de trabajo

Tener un espacio de trabajo para herramientas óptimo es clave para un profesional y para un aficionado al bricolaje. A medida que desarrollamos nuestros trabajos vamos acumulando herramientas, tornillería y útiles que, de no estar adecuadamente ordenados y guardados, acaban deteriorándose o perdiéndose.

Otra cuestión a tener en cuenta es que tener un espacio de trabajo para herramientas bien organizado y ordenado nos hará nuestra labor mucho más fácil. Además trabajar delimitadamente en este espacio nos resultará más cómodo y seguro, evitando por otro lado llenar nuestro hogar de polvo o causar algún deterioro accidental al mobiliario.

Dónde situar nuestro espacio de trabajo

La primera pregunta que nos viene a la mente es ¿dónde sitúo mi espacio de trabajo? La respuesta va a estar estrechamente delimitada por el espacio disponible en nuestra casa. Cada espacio tiene ventajas e inconvenientes que debemos sopesar. Veamos algunos de los espacios en los que con mayor frecuencia situamos nuestros talleres de trabajo.

  • Garajes: un «clásico americano», quien no ha visto en alguna película o serie de televisión los espacios de trabajo para herramientas en el garaje. Es el lugar preferido para situar este espacio de los norteamericanos, muy aficionados al bricolaje y a solucionar por ellos mismos pequeñas averías en el hogar.

Si tenemos la suerte de contar con un garaje propio, en una vivienda individual, es un buen lugar para nuestro taller. Las ventajas de montar nuestro espacio de trabajo en el garaje pasan por el hecho de que se trata de un espacio amplio, que nos permite almacenar gran cantidad de herramientas y trabajar con comodidad. Además no se encuentra dentro del propio hogar por lo que es menos probable que ensuciemos la casa, o molestemos a otros miembros de la familia.

La principal desventaja de este espacio viene dada por el acondicionamiento. Puede ser un espacio en el que haga excesivo frío o calor para trabajar. Si es húmedo puede afectar a la buena conservación de nuestras herramientas. Muy posiblemente tendremos que mejorar la iluminación, ya que estará diseñada para ser una zona de tránsito y no para realizar trabajos de precisión.

  • Buhardillas y áticos: se trata de otra opción muy extendida ya que estos espacios suelen quedar relegados como trasteros. Como sucedía con los garajes tiene la gran ventaja de ser una zona apartada de la vivienda, con la ventaja añadida de que no restamos espacio para nuestro coche, ni lo ensuciamos.

Una desventaja compartida con el garaje es el acondicionamiento, ya que tampoco suele estar climatizado ni contar con la iluminación necesaria para este tipo de tareas. Aunque posee una ventaja adicional con respecto al garaje también tiene una desventaja frente a este espacio. Subir y bajar escaleras con los materiales puede ser realmente incómodo y poco práctico.

    • Casetas en jardines y patios: posee las ventajas del garaje en cuanto a encontrarse fuera del hogar pero comparte el inconveniente relativo a climatización. Suelen ser espacios más pequeños por lo que muy posiblemente los acabes sólo utilizando como lugar de almacenaje de herramientas.

  • Habitaciones sin uso: en muchas ocasiones acabamos teniendo una habitación sin uso o infrautilizada en nuestra vivienda. Puede ser un antiguo despacho, la habitación de un hijo emancipado,… Esta opción posee la ventaja de estar habitualmente bien climatizada e iluminada pero la desventaja de que el ruido puede molestar a familiares y vecinos.

Diseñar un espacio de trabajo para herramientas

Una vez tenemos claro dónde vamos a ubicar nuestro espacio de trabajo debemos tener en cuenta una serie de pautas a la hora de diseñar un espacio óptimo:

Crear un espacio de trabajo seguro

Que nuestro espacio de trabajo para herramientas sea seguro es lo más importante.  Ésta pequeña lista te ayudará a repasar alguna de las cuestiones más importantes pero no dudes en añadir los puntos que creas necesarios:

    • Fija los paneles portaherramientas a la pared: algunas herramientas, como martillos perforadores, cortadoras de varilla roscada a batería, amoladoras grandes, etc. tienen cierto peso, por lo que el panel debe estar firmemente sujeto.

    • Plantéate fijar la mesa de trabajo al suelo: fijando la mesa evitaremos vuelcos accidentales en el caso de manejar material pesado y en el caso de que se produzcan vibraciones o movimiento.

    • Adecua la instalación eléctrica: asegúrate de que el cableado y mecanismos eléctricos están en perfecto estado. Evita tener cables por suelo que puedan provocar accidentes.

    • Crea un espacio para herramientas y materiales peligrosos o frágiles: puede que tengamos líquidos inflamables o corrosivos, además de herramientas que requieran un plus de seguridad a la hora de guardarlas como sierras eléctricas, fresadoras o tronzadoras. Puedes depositarlas en armarios de seguridad.

    • Restringe el acceso al espacio de trabajo para herramientas: evita que niños y mascotas puedan acceder libremente a tu espacio de trabajo, evitando accidentes.

  • Mantén tu espacio de trabajo limpio y ordenado: el orden y la limpieza son tus grandes aliados a la hora de trabajar de forma cómoda y segura.

Organiza tu espacio de trabajo para herramientas

Un espacio de trabajo óptimo para herramientas va a tener cuatro zonas, a saber:

    1. Zona de trabajo principal: será el sitio donde ubiquemos nuestro banco de trabajo. Lo ideal es que esté situada en el centro a fin de poder acceder al resto de zonas fácilmente.
    1. Zona de limpieza: en esta zona debemos contar con un fregadero que nos facilite las labores de limpieza.
    1. Zona de deshechos: podemos ubicarla cerca de la zona de limpieza. Contaremos con cubos de reciclaje y para residuos.
  1. Zona de almacenaje: que estará cerca de la zona de trabajo. Aquí será donde almacenemos nuestras herramientas.

Dentro de la zona de trabajo principal podemos crear dos subzonas:

    1. Banco de trabajo limpio: será la zona en la que llevemos a cabo trabajos que generen poca suciedad y sean fáciles de limpiar (viruta, serrín, resto de plástico, etc.).
  1. Banco de trabajo sucio: en esta zona realizamos trabajos de pintura, barniz o cualquier otro en los que intervengan líquidos. Debe tener una zona de aguas o estar cerca de la zona de limpieza.

Siguiendo estas pautas seguro podrás crear un espacio de trabajo para herramientas óptimo que te permita realizar tus trabajos de bricolaje de forma cómoda y segura.