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Cómo reparar y pintar puertas y ventanas de madera

Cómo reparar y pintar puertas y ventanas de madera

Las puertas y ventanas son unos de los elementos que más deterioro sufren debido al uso continuado. Reparar y pintar tanto puertas como ventanas, ya sea en una vivienda o una oficina, es una forma económica y efectiva para renovar la decoración, además de un importante ahorro antes de plantear su sustitución.

Hay tres pasos clave a la hora de reparar y pintar puertas. Estos son:

  1. Quitar la antigua pintura.
  2. Corregir desperfectos e irregularidades.
  3. Pintar la puerta o ventana.

A estos tres pasos podríamos sumar un cuarto: limpiar los herrajes.

Qué necesitamos para reparar y pintar puertas 

Materiales

  • Masilla para madera.
  • Barniz o pintura para madera.

Herramientas

  • Decapadora.
  • Lijadora
  • Lija de taco.
  • Espátula.
  • Papel de lija.
  • Brocha/rodillo/pistola de pintura.

Cómo reparar y pintar puertas y ventanas

Desmontar la puerta 

Aunque podemos llevar a cabo las tareas de reparación y pintura con la puerta montada lo más aconsejable es retirar del marco. Trabajar en horizontal resultará más cómodo y rápido, además lograremos un acabado uniforme a la hora de aplicar el barniz y pintura. También es aconsejable retirar el picaporte o cerradura. Nos va a permitir trabajar mucho más cómodos con nuestras herramientas durante la fase de limpieza y decapado. Al retirarlos podemos aprovechar para limpiarlos o sustituirlos por unos nuevos, lo que terminará por renovar completamente el aspecto de nuestro puerta.

Eliminar la antigua pintura

En ocasiones, y especialmente si la puerta no muestra desperfectos, se tiende a obviar este paso. No obstante es recomendable no saltárselo, ya que si pintamos sobre la pintura antigua podemos llevarnos sorpresas desagradables. Podríamos apreciar que el color final no es el esperado o que la pintura no se ha adherido tan bien como debería.

Para realizar esta labor podemos hacer uso de una decapadora. Esta herramienta eléctrica emite aire a alta temperatura sobre la pintura antigua, que se despega de la madera y es fácilmente retirada con una espátula. Otra opción es emplear un decapante químico, si bien de elegir este método deberemos de aplicar en una estancia bien ventilada para evitar intoxicaciones e irritaciones por el olor.

 

Corregir desperfectos e irregularidades

Si la puerta es lisa nuestra labor va a ser mucho más fácil. Lijaremos suavemente la superficie con nuestra lijadora, abriendo el poro de la madera, eliminando desperfectos y los restos de barniz o pintura que se hayan resistido. Si nuestra puerta está tallada podemos ayudarnos de una lija de taco para acceder a las zonas más difíciles. Siempre que lijes te recomendamos usar gafas y mascarilla.

Si hay elementos ornamentales que se hayan despegado es el momento de volver a fijarlos. Puedes hacerlo mediante encolado o clavos, que puedes descabezar con una caladora.

En el caso de encontrarnos hendiduras por golpes, arañazos muy profundos, etc. podemos proceder a repararlos con masilla para madera, que aplicaremos y extenderemos con una espátula. Ten en cuenta que si vas a barnizar la puerta, en lugar de pintarla, deberás buscar una masilla con un tono similar a la madera.

Pintar o barnizar la puerta

Ya tenemos restaurada nuestra puerta y es hora de pintarla. El primer paso que debemos dar es limpiar la puerta, eliminando cualquier resto de polvo y serrín, que quedaría atrapado bajo la pintura.

A continuación aplicaremos una capa de tapaporos o imprimación selladora. Puedes hacerlo mediante pistola o rodillo, obteniéndose el mejor resultado mediante pistola. Esta sustancia sella el poro y garantiza que la pintura se adherirá correctamente.

Una vez seca vamos a aplicar la pintura o esmalte. Haremos uso de nuevo de pistola de pintura, ya que la pintura quedará completamente uniforme y sin marcas. Te recomendamos aplicar al menos dos capas, esperando a que se seque la pintura entre aplicaciones, para lograr un mejor resultado y una mayor vida útil.

Instalar la puerta

Cuando se haya secado la pintura procederemos a volver a instalar los picaportes, cerraduras y bisagras que habíamos limpiado y engrasado, aprovechando que estaba desmontados.

Tras esto sólo nos queda colgar la puerta, que sin lugar a dudas estará como nueva.

Qué broca elegir para tu martillo perforador

Qué broca elegir para tu martillo perforador

Tan importante como la selección del martillo perforador es la elección de accesorios de calidad. Existen brocas de diferentes diámetros, longitudes, espiral y cincelada de la parte delantera, estando la elección condicionada por el material y trabajo a realizar. Hoy te contamos qué broca elegir para tu martillo perforador para obtener la máxima calidad de trabajo y rendimiento, obteniendo la mejor eficacia y durabilidad de uso.

BROCAS PARA MARTILLOS LIGEROS Y MARTILLOS CON MAYOR CAPACIDAD

Según el sistema de inserción podemos distinguir entre brocas SDS-Plus y SDS-MAX. Las primeras han sido diseñadas para martillos ligeros y las SDS-MAX han sido concebidas para trabajos con martillos perforadores con mayor capacidad, usados por profesionales. Sus ventajas respectivas son:

Ventajas de las brocas SDS-Plus

  1. Nueva aleación de metal duro para un centrado fácil y perforación más rápida.
  2. La forma cincelada de la parte delantera penetra a mayor velocidad en el material y asegura el desalojo de los restos en la espiral de la broca.
  3. La espiral está dotada de varios surcos, de forma que asegura el desalojo de grandes cantidades de restos al perforar, con el consiguiente coste en tiempo y dinero. Este diseño ha sido desarrollado y patentado por el departamento de ingeniería de Hitachi.

 

Ventajas de las brocas SDS-MAX

  1. Las brocas poseen 4 filos simétricos para una perforación de fácil centrado al inicio y desarrollo del trabajo. Los filos adicionales otorgan una mayor durabilidad en caso de enganche con metales y en caso de topar con armaduras de hormigón se  reduce el peligro de rotura.
  2. La espiral cónica comienza justamente detrás de los filos. Esto asegura la retirada del polvo mejorando la perforación.
  3. El diseño de la espiral con base consolidada está creado para evitar vibraciones y optimiza la transferencia del impacto del martillo. Esto conlleva una mayor velocidad de perforación y extensión de la vida útil de la herramienta y su durabilidad.
  4. Gracias a las innovaciones realizadas en este tipo de brocas se ha conseguido reducir el ruido producido y alargar la vida útil de la broca un 50% más que con las brocas convencionales.

 

QUÉ BROCA ELEGIR PARA TU MARTILLO PERFORADOR

Además de la distinción entre SDS-Plus y SDS-MAX a la hora de elegir qué broca elegir para tu martillo perforador va a ser vinculante el tipo de material sobre el que vamos a actuar.

Brocas para madera

Se trata de brocas que pueden alcanzar una longitud considerable, afiladas y con punta centradora, lo que nos evitará el trabajo previo de realizar orificios guías. Existe una gran variedad de subtipos, tales como:

  • Brocas helicoidales: Son las más comunes. Este tipo nos permite perforar mientras el serrín es evacuado a través de la espiral.

  • Brocas de tres puntas: Se caracterizan por tener tres puntas, la central centra la broca y las laterales actúan cortando el material.

  • Brocas de paleta o de espada: Se caracterizan por tener una punta muy afilada que centra la broca y que actúa como «punta de lanza» tras la que la paleta realiza el agujero, de acuerdo a su diámetro. Permiten abrir agujeros muy rápidamente.

  • Brocas de corona: Usadas para realizar agujeros de gran diámetro. Las coronas son fijadas sobre otra broca, que centra y guía a la hora de realizar el corte.

 

Brocas para hormigón y ladrillo

En este caso usaremos brocas de al menos dos puntas, aún mejor si es de cuatro, para lograr una buena penetración. Cuando dudes sobre qué broca elegir para tu martillo perforador decántate primero por una broca fina, que abra un orificio guía y a continuación cambia a una de mayor diámetro.

Brocas para metal

Las brocas para metal cuentan con una punta pronunciada que facilita el corte y penetración, el ángulo de la punta varía de los 118º a los 135º (estas últimas indicadas para metales duros).

Este tipo de broca es llamada también HSS (High Speed Steel) y son de aleaciones de metal duro, para garantizar que no se rompan al trabajar sobre otros metales.

Para alargar su vida útil es conveniente no usar una velocidad de taladrado alta, de hecho cuanto más duro sea el metal más lento debemos taladrar, dado que además de ser más seguro reducirá la cantidad de rebabas y el desgaste por fricción. Conviene refrigerarlas con aceite o agua ya que se calientan por la fricción entre metales.

 

Cómo instalar un suelo laminado

Cómo instalar un suelo laminado

La renovación del suelo es una de las reformas que mayor impacto tiene sobre la estética de una vivienda o local. Dadas las molestias que esta reforma implica los fabricantes han creado suelos muy resistentes de apenas unos milímetros de espesor, que puede ser instalados sin levantar el anterior.

A la hora de instalar un suelo laminado la tarea suele recaer en profesionales, aunque el sistemas de clic hacen que cada vez más usuarios se animen a instalarlos ellos mismos.

Qué es un suelo laminado

En el usuario común es frecuente confundir los suelos laminados con otros suelos de madera; como el parqué, tarima flotante y lamas vinílicas; por lo que conviene conocer las necesidades y características del espacio donde será instalado, seleccionando la mejor opción. Los suelos laminados son una opción económica que imita con gran éxito la madera natural. Están compuestos por:

  1. Una capa resistente a la humedad.
  2. Un panel de fibras de alta densidad.
  3. Una fotografía impresa de la madera.
  4. Una capa superior sintética transparente, generalmente de resinas de melamina, resistente al desgaste.

El parqué por contra en un suelo con madera real con un grosor mínimo de 2,5 milímetros y que por tanto (a diferencia del suelo laminado que es una fotografía) se puede acuchillar. La tarima flotante son suelos de parqué con instalación flotante, es decir, no van pegados al suelo.

En cuanto a su resistencia, los suelos laminados, se clasifican en función de su resistencia a un test de abrasión, en el que se somente al suelo a frotados con una rueda con lija. Así pues en función de su resistencia podemos encontrar cinco categorías, establecidas por la norma BS EN 13329:2000:

  • AC-1: más de 900 vueltas.
  • AC-2 más de 1800 vueltas.
  • AC-3: más de 2500 vueltas.
  • AC-4: más de 4000 vueltas.
  • AC-5: más de 6500 vueltas.

Imagen post cómo instalar un suelo laminado

Los profesionales con experiencia no recomiendan usar categorías inferiores a la AC-3 aunque el usuario se sienta tentado por la diferencia de precio. Según la intensidad de paso podemos recomendar:

  • AC-3: lugares de poco tránsito como el dormitorio y vestidores.
  • AC-4: lugares de tránsito medio-alto como el recibidor, pasillos y salones.
  • AC-5: lugares de tránsito alto como comercios y oficinas.

En cuanto a la calidad del suelo laminado existe también una clasificación que nos guía a la hora de elegir el suelo más adecuado en función de su uso. De este modo encontraremos:

  • Clase 21: uso doméstico moderado.
  • Clase 22: uso doméstico general.
  • Clase 23: uso doméstico intenso.
  • Clase 31: uso comercial moderado / doméstico intensivo.
  • Clase 32: uso comercial normal / doméstico intensivo.
  • Clase 33: uso comercial intensivo / doméstico intensivo.

Qué necesitamos para instalar un suelo laminado

Materiales para instalar un suelo laminado

Una vez hemos seleccionado nuestro suelo laminado vamos a necesitar:

  • Aislante y capa antihumedad.
  • Adhesivo de montaje.
  • Cantidad adecuada de láminas.
  • Rodapiés.
  • Perfiles de transición o remate.

Herramientas para instalar un suelo laminado

En cuanto a las herramientas necesitaremos:

Cómo instalar un suelo laminado

Preparación de la superficie

El primer paso para instalar un suelo laminado será la preparación de la superficie. Seguiremos los siguientes pasos:

  1. Retirar los zócalos o rodapiés: dependiendo del material será más fácil o difícil quitarlo. Los de madera suelen estar clavados o encolados por lo que retirarlos es sencillo, bastará con hacer palanca. Si son de obra tendrás que usar maceta, cincel y cortafríos. Otra opción es dejarlos y recubrirlos con rodapiés diseñados para cubrir el antiguo zócalo.
  2. Repara e iguala la superficie inferior de la pared: al retirar el rodapié es corriente descubrir o provocar imperfectos en la pared. Lo adecuado es repararlos y alisar la superficie con pasta o masilla ayudándonos de una espátula.
  3. Nivelar el suelo: comprueba que el suelo está nivelado. En el caso de detectar variaciones mayores a 2 milímetros nivela con una capa de pasta autonivelante, dejándola secar completamente antes de seguir con la instalación del suelo laminado.

Instalación del aislamiento

El siguiente paso es la instalación de una barrera antihumedad y aislamiento cubriendo la totalidad del suelo y trozo de la pared que cubrirá el rodapié. La instalación de esta barrera es obligatoria, según lo recogido en la norma UNE 56810.

Existen diferentes tipos de aislantes siendo la más habitual la espuma de polietileno  o polipropileno con una base de film que actúa como barrera antihumedad. Debemos buscar que tenga al menos 2-3 milímetros de grosor. Además de su función aislante esta capa evita el típico ruido de claqueteo de las tarimas.

Imagen post cómo instalar un suelo laminado

Un fenómeno clásico de los suelos de tarima es que nos cargamos de electricidad estática y sufrimos calambrazos. Para evitarlo podemos elegir una base aislante antiestática, que es similar a la anteriormente descrita pero con una capa metalizada y que debemos colocar de cara al suelo laminado. Esta capa deriva la electricidad estática generada por la persona que camina a la base aislante.

Cuando instalemos el aislante no debemos montar las piezas ya que se formarían escalones, usando para unir las piezas usaremos cinta de sellado para la instalación de bases.

Instalación del suelo laminado

Una vez instalada la capa de aislamiento procederemos a colocar las lamas del siguiente modo:

  1. Colocar las cuñas de distancia: nos aseguraremos de que las lamas tengan una separación de la pared de al menos 8 milímetros. Esta separación es dejada para que al dilatarse la lama no se levante el suelo y no será visible, puesto que quedará oculta por el rodapié.
  2. La lama de arranque no debe ser menor de 20 cm. y colocaremos el lado «macho» cara a la pared. Colocando la lama en direcciones diferentes cambiará por completo la apariencia de la habitación, siendo lo habitual colocarla en la misma dirección que la entrada de luz, puesto que crea un efecto de amplitud. En el caso de pasillos es aconsejable colocarlas en el sentido de paso, ya que de lo contrario estrechamos  visualmente el espacio.
  3. Completamos la primera fila midiendo la distancia hasta la pared y cortando las lamas si es necesario. Para ello marcaremos la lama con ayuda de la escuadra y procederemos a cortarla con nuestra sierra caladora o sierra circular.
  4. Colocamos la segunda fila y sucesivas encajando los machihembrados. Los modernos sistemas de clic no necesitan adhesivo para unir las piezas y basta encajarlas inclinando la pieza 45º y dejarla caer. Si es necesario ayúdate con el tensor de lamas y el martillo para asegurarte de que quedan perfectamente unidas.

Para la instalación del suelo laminado en las zonas donde haya marcos de puerta es muy recomendable usar una maquina multiherramienta junto con un accesorio de cuchilla. Éstas son muy versátiles dadas todas sus aplicaciones, pero en este caso son muy prácticas para rebajar la madera del marco a la medida exacta con cortes limpios y sin dañar los materiales. De este modo podremos colocar la lámina de parqué justo por debajo del marco y así conseguir un acabado perfecto.

Cómo cambiar suelo laminado

Fijar el rodapié

Una vez colocado el suelo debemos instalar los nuevos rodapiés.

  1. Mediremos la distancia desde el marco de la puerta (aquel que no queda oculto al abrirla)  a la esquina, cortando si es necesario con nuestra ingletadora eléctrica.
  2. Si la extensión de la pared exige unir dos o más rodapiés realizaremos también los cortes a inglete, ya que de este modo las uniones quedarán perfecta y se notarán menos.
  3. Para fijar el rodapié a la pared usaremos una clavadora, fijando un clavo cada 40-60 cm. Otra opción es hacerlo silicona presionando sobre la pared segundos.
Guía para sustituir un interruptor eléctrico

Guía para sustituir un interruptor eléctrico

Para empezar esta guía para sustituir un interruptor eléctrico lo que primero debemos de tener en cuenta es que se trata de una operación que es sencilla y muy mecánica, que una vez que aprendas a hacerla no tendrás problema alguno.

Para ello, en esta guía que te hemos preparado desde Hitachi Power Tools Ibérica, hemos dividido el proceso en tres partes que a continuación te detallamos:

  • 1ª parte: conocer cómo es un interruptor y los elementos que lo forman.
  • 2ª parte: medidas de seguridad previas.
  • 3ª parte: proceso de sustitución de un interruptor eléctrico.

Antes de acometer la operación, lo mejor es que previamente te hayas preparado las herramientas; en este caso sería suficiente con un destornillador manual de Hitachi para hacer palanca y el taladro atornillador a batería DB3DL2, que es un taladro sin percusión, convertible de posición de atornillador vertical a posición pistola y con posibilidad de ajuste del par de apriete, para que cuando haya que extraer o volver a montar el interruptor en la pared, este quede bien sujeto.



 

(ver más info sobre el modelo DB3DL2)

Primera parte: Conocer cómo es un interruptor y los elementos que lo forman

Básicamente, un interruptor es un mecanismo que permite el paso o interrumpe una corriente eléctrica y que puede encender o apagar el aparato eléctrico al que está conectada, como las lámparas que tenemos en el techo de nuestra casa.

Lo mejor que podemos hacer si nunca has desmontado o cambiado un interruptor eléctrico, es conocer las partes que forman dicho interruptor, que básicamente a la vista son tres:

  • Pulsador. Se trata de la pieza más determinante y que da entidad a un interruptor. En la actualidad, gracias a la revolución que introdujo la marca Simon, los pulsadores cogen el mayor área del interruptor, ya que para accionar un interruptor usamos la palma entera de la mano y no sólo la punta de un dedo.
  • Marco embellecedor. Este marco suele rodear al pulsador y oculta la sujección a la pared del cajetín donde está insertado el mecanismo del pulsador.
  • Mecanismo eléctrico interno. Está formado por una estructura donde podemos ver dos contactos de metal inoxidable y el actuante, que es la pieza móvil que cuando hace presión entre los dos contactos permite que pase la electricidad, y esta llegue a la luz donde esté conectado el interruptor.

Segunda parte: Medidas de seguridad previas

  1. Lo primero que tenemos que hacer antes sustituir un interruptor eléctrico es ir hasta el cuadro de luces de nuestra casa, local u oficina, y desconectar el interruptor general. Así evitaremos el riesgo de electrocución.
  2. Lo segundo, es que aunque tengamos los diferenciales bajados, realicemos estas maniobras con calzado, nunca descalzos.
  3. Lo tercero, ya que por la altura a la que están colocados los interruptores, haremos esta operación de sustituir un interruptor eléctrico sentados en una silla, para hacer la sustitución sin cansarnos.

Tercera parte: proceso de sustitución de un interruptor eléctrico

Una vez tenidas en cuenta las normas de seguridad que hemos comentado en el punto anterior, procederemos a hacer lo siguiente:

  • Quitaremos el marco que rodea al interruptor, haciendo normalmente un poco de palanca con un destornillador manual. Hay que tener en cuenta que hay modelos de interruptor en que los marcos salen muy fácilmente haciendo un poco de presión e incluso salen tirando un poco con la mano. En algunos modelos se debe desmontar primero la tecla del interruptor para poder extraer el marco.
  • Una vez quitado el marco procederemos a sacar el mecanismo eléctrico, que habitualmente está atornillado a la caja que lo sostiene en la pared, con dos tornillos. Es importante que intentes no romper los cables, o hacerles magulladuras al realizar esta operación.

  • Una vez que tienes el mecanismo en la mano, fuera de la pared, hay que sacar los cables del mecanismo antiguo. Para sacar los cables, que seguramente estén sujetos al mecanismo con un pequeño tornillo, utilizaremos un destornillador y los soltamos.
  • A continuación cogemos el nuevo interruptor y colocamos los cables en los orificios, atornillándolos con fuerza, pero no aprisionándolos al extremo ya que pueden quedar aplastados y pueden quebrarse. Algunos interruptores usan unas pequeñas palancas o pinzas para aprisionar los cables, en vez de tornillos, lo que facilita la instalación. En el caso de interruptor, se trata de una interrupción de la fase y los cables a conectar no tienen posición de conexión, por tanto no importa el color ni la posición de los dos cables a conectar en los dos bornes/pinzas de conexión.
  • IMPORTANTE: Si lo que vas a hacer es sustituir un interruptor eléctrico que está coordinado con otros, como es el caso habitual de los interruptores de la luz de los dormitorios, estamos delante de un conmutador o cruzamiento,  y por tanto estaremos ante tres o cuatro cables, en vez de dos (tres en el caso de conmutador y cuatro en el caso de cruzamiento). Sustituir un conmutador o cruzamiento puede ocasionar muchos problemas si no vas cable a cable fijándote, ya que como existen tres o cuatro cables, tienes que identificar el cable de color diferente, o el tornillo diferente, y ponerlo igual en el nuevo conmutador o cruzamiento.

  • Volvemos a poner el mecanismo eléctrico en la pared, atornillando de nuevo el mecanismo a la sujeción con los tornillos que hemos retirado al principio. Para ello sujetamos el mecanismo sobre el cajetín que lo contiene con una mano, y con la otra ponemos los tornillos. Ayudándonos del destornillador manual o bien del taladro atornillador a batería, para que quede bien sujeto.
  • Una vez hecho el paso anterior, colocamos el embellecedor o marco alrededor del interruptor.
  • Nos dirigimos al cuadro de luces y activamos de nuevo el diferencial general y hacemos que de nuevo haya luz en la casa.
  • Vamos de nuevo a la habitación y probamos el interruptor y vemos si funciona o no.
Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

Contar con los elementos de seguridad adecuados para el trabajo con herramientas electro-portátiles o a motor es un requisito para proteger al profesional en el desempeño de su labor. Su utilización previene accidentes y riesgos para la salud del operario por lo que su uso y disponibilidad en la empresa son muy importantes.

Podemos definir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas acudiendo a la definición de EPI (equipo de protección individual) que establece el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo. Según lo establecido por la legislación un equipo de protección individual es «cualquier equipo destinado a ser llevado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin».

La misma ley establece una buena categorización de elementos de seguridad para el trabajo y cuáles usar en el desempeño de trabajos en sectores que pueden requerir la utilización de maquinaria y herramientas. Atendiendo pues a esta clasificación podemos distinguir entre:

  • Protectores de la cabeza.
  • Protectores del oído.
  • Protectores de los ojos y la cara.
  • Protectores de las vías respiratorias.
  • Protectores de manos y brazos.
  • Protectores de pies y piernas.
  • Protectores de la piel.
  • Protectores del tronco y del abdomen.
  • Protección total del cuerpo.

Dentro esta clasificación podemos encontrar diversos EPIS. Su variedad viene marcada por el tipo de trabajo a desempeñar por el profesional, que deriva en una serie de riesgos:

  • Físicos: que se dividen en mecánicos, térmicos, eléctricos, radiación y ruido.
  • Químicos: aerosoles, líquidos, gases y vapores.
  • Biológicos: bacterias, virus, hongos y antígenos.

En el caso de los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas nos encontraremos frecuentemente con riesgos físicos y químicos.

Elementos de seguridad para el trabajo con herramientas

A la hora de elegir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas debemos, previamente, analizar dos puntos.

  1. Cuáles son los riesgos a los que nos expondremos.
  2. Qué características deben reunir los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas. Por ejemplo si disponemos de guantes de seguridad anticortes pero vamos a realizar tareas con riesgo químico, como derrame de líquidos abrasivos, no constituirá un elemento de seguridad válido.

Una vez analizados pasaremos a seleccionar nuestros EPIS. A continuación encontrarás una lista con los elementos de seguridad para el trabajo con herramientas más comunes para el desempeño de trabajos profesionales:

  • Protectores para la cabeza.
    • Cascos protectores: deben ser usados por operarios de construcción y obras de ingeniería y jardinería, sobre todo en trabajos de altura. También cuando usemos clavadoras.

  • Protección del pie.
    • Calzado de protección y seguridad: existen una amplia variedad en el mercado, en el caso de manejo de herramientas deberemos hacer uso de calzado que proteja el pie de lesiones por caídas de objetos, para jardinería, podemos usar calzado que también nos proteja de un posible corte con una motosierra. Los modelos antideslizantes están también indicados en el caso de que operemos en tejados o superficies deslizante

  • Protección para los ojos y la cara.
    • Gafas de protección y pantallas: debemos usarlas siempre que realicemos trabajos de soldadura, desbaste con amoladoras, clavadoras y otras herramientas en la que puedan salir despedidos fragmentos o se genere polvo en suspensión.

  • Protección del las vías respiratorias. Los equipos de protección respiratoria son recomendables en el caso de trabajos con pistola, amoladoras, lijadoras o que generen polvo.
  • Protección del oído.
    • Orejeras y protectores del oído: siempre en trabajos que generen un nivel elevado de ruido, como uso de amoladoras, sierras, caladoras, sopladores, cortasetos y desbrozadoras.

  • Protección de brazos y manos.
    • Guantes: deben ser empleados cuando hagamos uso de herramientas de corte, tratamiento de superficies y  trabajos eléctricos.

  • Protección del tronco y abdomen.
    • Mandiles y ropa de protección: a utilizar cuando se realicen trabajos de corte y desbastado que puedan generar chispas y trabajos de soldadura.